Construyendo confianza: cómo Costa Rica fortalece su resiliencia aseguradora

El panorama global exige velocidad y serenidad. El Global Risks Report 2026 describe un entorno donde la desinformación, la ciber‑inseguridad y los eventos climáticos extremos presionan simultáneamente a gobiernos, industrias y ciudadanos. Para el sector asegurador iberoamericano, esto se traduce en una urgencia clara: operar con resiliencia, cerrar brechas de protección y llegar a más personas con soluciones sostenibles.

En América Latina, esta urgencia convive con dinamismo: las primas crecieron 11% anual entre 2019 y 2024, consolidando a la región como una de las de mayor expansión global, según McKinsey. A la vez, Swiss Re proyecta un crecimiento real de 4% para 2026 sobre la base de marcos regulatorios más sólidos y mayor demanda de protección financiera. El reto es que la penetración aún es baja, por lo que millones de hogares y empresas siguen vulnerables.

En este contexto, el caso de Costa Rica aporta una hoja de ruta práctica. Más que ofrecer un modelo acabado, muestra cómo un mercado pequeño puede avanzar simultáneamente en modernización prudencial, agenda climática, datos abiertos, inclusión y conducta responsable.

Apertura, estabilidad y modernización prudencial

La apertura del mercado en 2008 marcó un punto de inflexión: el país pasó de 86 años de monopolio a un entorno competitivo. Ese cambio exigió construir desde cero un andamiaje regulatorio moderno, basado en supervisión por riesgos, exigencias de solvencia, gobernanza robusta y protección activa del consumidor. Para el cierre del año 2025, el mercado de seguros de Costa Rica alcanzó USD 2.500 millones en primas (2,75% del PIB), con una trayectoria de estabilidad que respalda el crecimiento.

En paralelo, la transición a IFRS 17 —con adopción plena estimada hacia 2028— fortalece la calidad de la información y prepara al sistema para enfoques de capital más avanzados.

Tres mensajes del caso Costa Rica para la región

1) Clima: de la exposición a la protección real

Costa Rica enfrenta una exposición climática extraordinaria: 77,9% de la población y 80,1% de la actividad económica en zonas de alto riesgo. Este diagnóstico impulsó su incorporación al Global Shield against Climate Risks, liderado por la SUGESE y el Ministerio de Hacienda, para pasar del mapeo a la acción.

Tres frentes guían el proceso: una plataforma nacional abierta de riesgo; capacidades técnicas en modelación y gestión climática; y co‑diseño de soluciones para sectores críticos como agricultura, infraestructura, turismo y microempresas.

Ejemplo práctico: en agricultura, el objetivo es habilitar coberturas paramétricas basadas en índices hidrometeorológicos que paguen rápido y reduzcan la carga fiscal pos‑evento.

2) Datos y modelación: construir la infraestructura técnica para escalar

El Global Risk Modelling Alliance (GRMA) aporta bases para una modelación multiamenaza (inundaciones, sequías, deslizamientos, sismos, volcanes). La hoja de ruta en Costa Rica contempla formar más de 50 especialistas, publicar datos y mapas abiertos y desarrollar modelos aplicados a infraestructura, agricultura y turismo.

Ejemplo práctico: en infraestructura vial, los modelos priorizan corredores críticos según riesgo de deslizamientos e inundaciones, para ajustar estándares de aseguramiento y continuidad operativa.

3) Conducta responsable e inclusión: construir confianza sostenible

La sostenibilidad en Costa Rica incorpora la conducta empresarial. En 2022, el sector adoptó el Protocolo de Conducta Empresarial Responsable (CER), con apoyo internacional, como guía práctica de debida diligencia en toda la cadena de valor.

Con estas iniciativas, Costa Rica se alinea con los Principios para el Seguro Sostenible (PSI) de UNEP‑FI —marco internacional de referencia para integrar factores ESG en seguros— y reafirma su liderazgo al figurar entre las autoridades que respaldan la Declaración de Ciudad del Cabo sobre Seguros Inclusivos, impulsada por A2ii/CGAP, que promueve cooperación entre supervisores y la expansión responsable del seguro para poblaciones vulnerables.

Este esfuerzo se complementa con una trayectoria previa de seguros inclusivos y protección al consumidor. La normativa basada en principios promueve productos de valor, trato justo y supervisión de conducta. La inclusión abre la puerta; la conducta responsable mantiene la puerta abierta.

Una conclusión con mirada de futuro

Costa Rica demuestra que la resiliencia no es solo capacidad de resistir, sino de avanzar con propósito. En una región que busca proteger más y mejor, su experiencia nos recuerda que el seguro es, ante todo, una arquitectura de confianza. Y que el futuro se construye donde convergen datos, clima, inclusión y conducta responsable.

Tomás Soley Pérez
Superintendente General de Seguros de Costa Rica

Referencias (selección)

  • World Economic Forum. (2026). Global Risks Report 2026 – Full Report. 
  • InsuranceERM. (2025). Costa Rica’s Tomás Soley: from regulatory zero to flourishing framework. 
  • Global Shield. Costa Rica – Stocktake & Gap Analysis; Request for Support. 
  • GSSP. (2025). Support Package – Costa Rica. 
  • GRMA. (2025). Costa Rica – Inception Report. 
  • GRMA/ISF. (2025). Project Brief – Costa Rica. 
  • UNDRR/PreventionWeb. (2026). GRMA Climate & Disaster Risk Assessment Landscape – Costa Rica. 
  • SUGESE. Reglamento sobre Inclusión y Acceso al Seguro – Acuerdo SUGESE 11‑20.
  • AAP. (2022). Protocolo de Conducta Empresarial Responsable. 
  • A2ii / CGAP. Cape Town Declaration on Inclusive Insurance. 

Myriam Clérici

En esta primera entrega en la sección VOCES, conversamos con Myriam Clérici, presidenta de IAPSER Seguros, una referente del sector asegurador en la región y cuya trayectoria combina convicción, sensibilidad y una mirada profundamente humana del negocio. Llegada casi por casualidad al mundo del seguro, hoy lo define como una verdadera herramienta de transformación social cuando se piensa y se gestiona con propósito.

A lo largo de la entrevista, Myriam reflexiona sobre las decisiones difíciles que marcan una carrera, los aprendizajes que nacen del error, los mitos que aún persisten en la industria y las tendencias que están redefiniendo el seguro en los próximos años. Con una visión clara sobre liderazgo, tecnología, diversidad y personas, comparte también los hábitos y valores que la acompañan en su día a día.

Una conversación honesta e inspiradora que invita a repensar el rol del seguro, del liderazgo y de quienes lo ejercen, poniendo a las personas —siempre— en el centro.


En una frase: ¿qué te trajo hasta el mundo del seguro… y qué te mantiene aquí hoy?

Llegué casi por casualidad, y me quedé y me mantengo por convicción: el seguro cambia realidades cuando está bien pensado y bien gestionado. Es una herramienta de transformación social. 

¿Cuál ha sido la decisión profesional más difícil que tomaste y qué aprendiste de ella?

Decir que no a espacios donde ya no podía crecer ni aportar. Aprendí que cuidarse profesionalmente también es liderazgo.

¿Qué mito o tópico sobre el seguro te gustaría desterrar para siempre?

Que es un sector rígido y conservador: el seguro es profundamente innovador cuando se anima a poner a las personas en el centro.

¿Qué tendencia crees que va a redefinir la industria aseguradora en los próximos 2 o 3 años?

La combinación de tecnología (IA y datos) con una mirada más humana, preventiva y personalizada del riesgo.

¿Qué habilidad (humana o técnica) consideras imprescindible para liderar hoy en seguros?

La capacidad de escuchar y tomar decisiones en contextos complejos, sin perder la empatía ni el rumbo.

Cuéntanos un error que te haya hecho mejor profesional (sin necesidad de dar detalles sensibles).

Hubo un momento en el que me di cuenta de que algo no había salido como debía después de haber tomado una decisión de gestión. No fue inmediato; primero apareció una incomodidad silenciosa, esa sensación de que algo se me había escapado de las manos. Cuando lo confirmé, sentí un nudo en el pecho. No por el error en sí, sino por lo que significaba para mí.

Durante mucho tiempo crecí creyendo que equivocarse no era una opción. Por eso aceptar que había errado fue tan difícil. Pero en ese proceso entendí algo fundamental: errar también es humano, y a veces inevitable, incluso cuando hay compromiso y buena intención.

Detenerme, asumirlo y mirarlo de frente me permitió transformar ese error en aprendizaje. Me enseñó a ser más cuidadosa, más consciente y más honesta conmigo misma. Aprendí que el verdadero crecimiento no está en evitar el error a toda costa, sino en reconocerlo, aprender y seguir adelante con más responsabilidad.

Hoy sé que ese error fue parte del camino en mi carrera porque errar puede ser, pero elegir qué hacemos después de errar es lo que realmente nos define.

¿Has abrazado alguna causa a nivel personal (social, salud, clima, inclusión, longevidad…)? ¿Cuál y cómo la conectas con tu trabajo?

Sí: la equidad de género y la diversidad. Las conecto con la construcción de organizaciones más justas y representativas, pero también más eficientes y sostenibles. En el mercado asegurador, donde la confianza, la gestión del riesgo y la cercanía con las personas son centrales, la diversidad de miradas fortalece la toma de decisiones, mejora la comprensión de los distintos perfiles de asegurados y eleva la calidad del servicio.

Impulsar la equidad no es solo una cuestión de valores, sino una estrategia que aporta innovación, solidez institucional y una mayor capacidad de adaptación a los cambios del sector.

¿Qué hábito personal (rutina, lectura, deporte, silencio, agenda…) te ayuda a rendir y a mantener perspectiva?

Hay hábitos sencillos que se convirtieron en refugio en mi día a día. La lectura me acompaña cuando busco silencio y claridad; caminar me ordena por dentro, como si cada paso acomodara también mis pensamientos; y la música me envuelve en esos momentos en los que necesito sentir antes de seguir adelante.

No son grandes rituales, pero necesarios. En ellos encuentro equilibrio, perspectiva y una calma serena que me permite volver a lo que hago con mayor presencia, conciencia y autenticidad.

Un consejo breve para alguien que empieza su carrera en el sector asegurador.

Aprendé el negocio, pero no pierdas la curiosidad ni la sensibilidad: el seguro trata, ante todo, de personas.

Para terminar: ¿qué te gustaría que dijeran de ti el día que dejes tu responsabilidad actual: “Fue alguien que…”?

Fue alguien que abrió caminos, formó equipos con compromiso y con el objetivo de dejar  todo mejor de como lo encontró.

RECONOCIMIENTOS INTERNACIONALES A LA INNOVACIÓN BANORTE SEGUROS + FUNDACIÓN IBEROAMERICANA ALIANZA DEL SEGURO

Los Reconocimientos Internacionales a la Innovación en Seguros, impulsados conjuntamente por la Fundación Iberoamericana Alianza del Seguro y Seguros Banorte, tienen como finalidad identificar y poner en valor proyectos que contribuyen a la evolución estructural del sector asegurador. Se reconocen iniciativas innovadoras que aportan soluciones diferenciales, promueven buenas prácticas y fortalecen el vínculo entre el seguro y la sociedad. Estos premios consolidan la innovación como eje estratégico para el crecimiento sostenible, la competitividad y la creación de valor a largo plazo. A través de esta iniciativa, la Fundación y Banorte refuerzan su apuesta por un seguro moderno, comprometido y orientado al futuro.

Este Reconocimiento especial fue entregado durante la XVII Cumbre Iberoamericana del Seguro celebrada en Monterrey/México en octubre del pasado año.

I RECONOCIMIENTO INTERNACIONAL A LA INNOVACIÓN 2024-2025

Año presentación: 2024
Temática: Tecnología 
Nombre: Pronunrisk
Iniciativa: Joan Pons 
País: España

Resumen: Pronusrisk es una plataforma inteligente de evaluación y gestión de riesgos diseñada para que las organizaciones, y en especial las aseguradoras, puedan anticiparse a los impactos que transforman su entorno operativo, estratégico y reputacional.

Problemas que resuelve: En el contexto actual, las aseguradoras se enfrentan a un reto crítico: la información de riesgos llega desactualizada. Los informes tradicionales, una vez entregados, ya no reflejan la realidad, y su elaboración implica recopilar manualmente grandes volúmenes de datos dispersos. A esto se suma la fragmentación de herramientas, ya que no existe una solución unificada que conecte riesgos internos, externos y sectoriales con KPI’s estratégicos, visualice sus impactos y sugiera planes de mitigación específicos. Además, la monitorización y actualización de riesgos se vuelve una tarea casi imposible debido a la variabilidad, la atomización de datos y las relaciones ocultas entre ellos.

El resultado es un entorno donde la gestión manual y reactiva ralentiza las decisiones estratégicas y expone a las organizaciones a un nivel de vulnerabilidad inaceptable, en un mercado donde la capacidad de anticiparse y responder con rapidez es un factor determinante para la competitividad y la sostenibilidad.

A destacar

  1. Funcionalidades ya implementadas en la plataforma Pronusrisk: integra un conjunto avanzado de funcionalidades diseñadas para optimizar la gestión de riesgos en aseguradoras. Permite la identificación y evaluación de riesgos internos, externos y sectoriales, utilizando múltiples fuentes y directrices personalizadas por la empresa. Incorpora un panel de control interactivo con mapas de calor, evolución temporal y clasificación por urgencia y criticidad, así como categorización de riesgos por tipo y departamento. Ofrece descripciones detalladas con fuentes, impactos y probabilidades, y un asistente de riesgos con IA que responde en lenguaje natural, proponiendo planes de mitigación contextualizados. Dispone de un sistema de alertas tempranas configurables, análisis de correlaciones entre riesgos y visualización de redes de dependencias, además de la generación de informes personalizados para reportes ejecutivos o regulatorios.
  2. Entregables que obtiene el cliente actualmente: al contratar Pronunrisk, las aseguradoras reciben seis entregables clave: (1) Mapa de riesgos actualizado y personalizado, que integra riesgos internos, externos y sectoriales con actualizaciones automáticas; (2) Asistente de riesgos con IA, que interpreta la información y propone acciones concretas; (3) Informe ejecutivo inicial con diagnóstico de riesgos clave y recomendaciones priorizadas; (4) Sistema automatizado de alertas y seguimiento en tiempo real con trazabilidad de responsables; (5) Detección de riesgos emergentes, como geopolíticos, regulatorios, tecnológicos o climáticos; y (6) Repositorio de informes para auditorías o comités, listos para descarga y presentación, alineados con exigencias regulatorias y de gobierno corporativo. Estos entregables aseguran que el cliente no solo dispone de información actualizada, sino también de herramientas accionables para anticiparse a eventos críticos y responder de manera ágil y documentada.

PROYECTOS FINALISTAS 
A LOS RECONOCIMIENTOS INTERNACIONALES A LA INNOVACIÓN 2024-2025

Año presentación: 2024
Temática: Seguridad industrial 
Nombre: Programa de Gestión de la Seguridad para Máquinas Industriales
Iniciativa: Arcos SAS 
País: Colombia

Resumen: Desarrollar un programa innovador de gestión de seguridad de máquinas industriales que integre evaluación de riesgos basada en ISO 12100 y ANSI B11, a través de consultoría especializada, auditorías predictivas y programas de capacitación. Este producto apunta a reduce significativamente los siniestros industriales, optimiza las primas de seguros y fortalece la relación asegurador-asegurado mediante un enfoque preventivo y tecnológicamente avanzado.

Problemas que resuelve: El proyecto aborda la elevada siniestralidad causada por carencia de programas formales de seguridad de máquinas industriales; al implementar evaluaciones ISO 12100/ANSI B11, reduce accidentes y reclamaciones. La aseguradora capitaliza menores costos de indemnización, primas más precisas y fideliza clientes industriales al proveerles valor preventivo tangible y protección confiable para sus trabajadores.

Año presentación: 2024
Temática: Tecnología 
Nombre: Inspector AI
Iniciativa: Rick Gardner
País: EEUU

Resumen: Inspector AI es una plataforma tecnológica que transforma la forma en que las aseguradoras de salud gestionan y revisan sus reclamos. Combinando reglas automatizadas, validación clínica y aprendizaje automático, permite decisiones más rápidas, transparentes y consistentes en procesos de reembolso médico y farmacéutico. La plataforma está diseñada para eliminar el Desperdicio, el Abuso, el Fraude y la Falta de Conocimiento (WAFL), al mismo tiempo que mejora los tiempos de aprobación, la trazabilidad y el control operativo.

Problemas que resuelve: Las aseguradoras enfrentan ineficiencias operativas y financieras causadas por aprobaciones lentas, datos no estructurados y falta de supervisión en tiempo real. Estas brechas permiten que ocurran comportamientos WAFL sin ser detectados, elevan los costos administrativos y deterioran la confianza en el proceso de reclamos. Inspector AI resuelve este problema automatizando puntos de decisión, aplicando reglas de cobertura y señalando anomalías a escala, lo que permite a las aseguradoras actuar más rápido, reducir pérdidas y ofrecer un sistema de reembolso más eficiente y creíble.

Año presentación: 2024
Temática: Digitalización 
Nombre: Transformación hacia una empresa guiada por datos e IA
Iniciativa: Consultores de Seguros S.A. CONSEGSA
País: Bolivia

Resumen: CONSEGSA ha emprendido una transformación integral para convertirse en una empresa guiada por datos e inteligencia artificial, redefiniendo el rol del corredor de seguros en el ecosistema asegurador. El proyecto combina infraestructura tecnológica moderna, gobierno de datos, analítica avanzada y cultura organizacional, con un enfoque iterativo e incremental que permite escalar capacidades estratégicas, automatizar procesos, personalizar servicios y fortalecer la interoperabilidad con aseguradoras, reguladores y clientes.

Problemas que resuelve: El proyecto de transformación de CONSEGSA resuelve desafíos estructurales que limitaban la eficiencia, la trazabilidad y la capacidad de innovación en el sector asegurador. Aborda la toma de decisiones basada en intuición, la fragmentación de la información entre áreas y sistemas, la falta de interoperabilidad con actores externos, la escasa automatización de procesos, y la limitada capacidad analítica para anticipar riesgos y personalizar servicios. Además, supera la ausencia de infraestructura tecnológica adecuada para modelos de IA, proponiendo una solución integral que combina cultura organizacional, tecnología avanzada y gobernanza de datos, posicionando a CONSEGSA como pionera en Bolivia en la evolución hacia una empresa guiada por datos e inteligencia artificial.

¿Líder se nace o se hace? La pregunta equivocada que seguimos haciendo

A finales de 2024 recibí un mensaje por LinkedIn.
Era Pasqual Llongueras, desde España, invitándome a dar una conferencia para la Fundación Iberoamericana del Seguro, en la Cumbre Iberoamericana del Seguro 2025, en Monterrey.
El tema giraba alrededor de una pregunta que incomoda, provoca y divide opiniones:

¿Líder se nace o se hace?

La he escuchado durante años en salas de consejo, comités ejecutivos y programas de liderazgo.
“Esa persona no nació líder.”
“Hay quien lo tiene y quien definitivamente no.”
Y aunque parece una pregunta válida, hoy estoy convencida de algo:
no estoy de acuerdo.

Cualquier profesional con consciencia de su capacidad de influir puede ser líder.
La verdadera pregunta no es si naciste o no líder, sino esta:

¿Desde dónde estás liderando hoy?

Porque he visto líderes brillantes operar en piloto automático.
Y también personas que jamás se imaginaron liderando transformarse cuando desarrollan presencia, consciencia y coherencia.

La caída libre del liderazgo tradicional

Muchos líderes llegan a posiciones de poder por resultados, expertise o trayectoria.
Y eso funciona… hasta cierto punto.
Pero llega un momento —a veces silencioso, a veces incómodo— en el que algo deja de sostenerse:

  • El equipo ya no responde igual
  • La influencia se diluye
  • Las conversaciones se vuelven transaccionales
  • El desgaste interno aumenta

Cuando no te das cuenta de que algo dejó de fluir y comienzas a ir a marchas forzadas —buscando reconocimiento, imponiendo o forzando las cosas— entras en una especie de caída libre. No siempre se nota por fuera, pero se siente por dentro.

Ahí aparece una distinción clave que quiero recalcar en este tema:
liderazgo transaccional vs. liderazgo consciente.

¿Estás liderando en piloto automático?

El liderazgo transaccional vive del intercambio: resultados por control, cumplimiento por presión, presencia física por autoridad.
Funciona en el corto plazo, pero cobra factura en el largo.

El liderazgo consciente, en cambio, parte de otro lugar:

  • Presencia real
  • Intención clara
  • Responsabilidad personal

No se trata de hacer más.
Se trata de estar más.

Es una fórmula de equilibrio entre ser y estar.
Porque liderar no es solo tomar decisiones. Es influir incluso cuando no estás en la sala.

“Liderar es que confíen en mí cuando no estoy en la sala.”

A veces suena casi como un dogma, y es justo ahí donde muchos concluyen: “Entonces yo no nací para ser líder”.
Ese es el error.
Esa influencia se puede provocar. Y comienza con confianza.

La ecuación de la confianza

Sin confianza, no hay liderazgo sostenible.
La confianza no es carisma. Tampoco es simpatía.

Es una ecuación muy concreta:

  • Credibilidad: lo que sabes y cómo lo comunicas
  • Fiabilidad: lo que prometes y cumples
  • Intimidad: qué tan seguro se siente el otro contigo

Estas variables se sostienen con comportamientos cotidianos: anticipar con transparencia, cumplir lo que prometes, hablar en la mesa y no debajo de ella, actuar con coherencia, consistencia y empatía.

Basta con que uno de estos elementos falle para que la ecuación se rompa.

Puedes tener experiencia y resultados, pero si eres deshonesto o traicionas la confianza de otros, esa credibilidad se debilita. Pensar que cumplir con “algunos” factores es suficiente es un grave error.

La confianza es integral.
Y el respeto —entender que el otro puede ser diferente sin estar equivocado— es su base.

Escucha activa: el músculo olvidado del liderazgo

Uno de los elementos que más fortalece la confianza es la escucha activa.
Y paradójicamente, es uno de los más subestimados.

Muchos líderes creen que escuchar es esperar su turno para hablar.
Otros creen que escuchar es tener siempre la respuesta.

No lo es.

La escucha activa es presencia total.
Es curiosidad genuina.
Es suspender el juicio para comprender, no para responder.
Cuando un equipo se siente escuchado:

  • Baja la defensiva
  • Aumenta la confianza
  • Se activa el compromiso

La escucha es una forma profunda de respeto. Y hoy, es una ventaja competitiva real.

Empatía, compasión y liderazgo de servicio

Durante años nos enseñaron que liderar era endurecerse.
Hoy sabemos que liderar es humanizar sin perder firmeza.

Hablamos de empatía, pero también de algo más profundo: auto-compasión.

Un líder que se trata con dureza:

  • Exige desde el miedo
  • Reacciona más de lo que responde
  • Confunde control con liderazgo

Un líder que practica la auto-compasión:

  • Aprende del error
  • Regula sus emociones
  • Lidera desde el ejemplo

La compasión no debilita.
Ordena.

Presencia ejecutiva: mente, cuerpo y alma

La presencia ejecutiva no es solo cómo te paras o cómo hablas. Es coherencia entre lo que piensas, sientes y proyectas.

Por eso trabajamos el liderazgo desde tres dimensiones:

  • Mente: creencias, narrativa interna, claridad
  • Cuerpo: postura, energía, lenguaje no verbal
  • Alma: propósito, valores, intención

Cuando estas tres se alinean, el liderazgo se siente. No se impone.

Un compromiso concreto

Para cerrar, te propongo tres compromisos en siete días:

  1. Escucha activamente una conversación completa
  2. Hazte genuinamente curioso con alguien de tu equipo
  3. Conecta con intención, no con prisa

Porque el liderazgo no se transforma en discursos.
Se transforma en micro-decisiones diarias.

Para cerrar

Quiero dejarte con esta idea que resume todo lo anterior:

“La confianza se inspira cuando la gente se siente vista, escuchada y cuidada.”

Y también con esta certeza:
El liderazgo consciente se vive con presencia, se gana con confianza y se multiplica con empatía en acción, cada día.

Ahora la pregunta es para ti:
¿Desde dónde estás liderando hoy… y qué impacto estás generando sin darte cuenta?

Ale Marroquín
Acompaño a profesionales en su camino de transformación para que puedan acelerar su potencial a través de su presencia ejecutiva.

Latinoamérica: el seguro ante el reto de cerrar la brecha de protección

Después de más de 38 años en el sector asegurador -participando desde la industria, el supervisor, el mercado y espacios internacionales- sigo viendo una realidad que no deberíamos normalizar: en América Latina, el seguro continúa siendo pequeño frente a las necesidades de protección de las familias, las empresas y los gobiernos.

En 2024, el mercado asegurador latinoamericano alcanzó alrededor de 215 mil millones de dólares en primas, con un crecimiento cercano al 6%1. Vida mostró el mayor dinamismo, mientras que No Vida avanzó de manera más moderada. Aun así, la región sigue representando una proporción limitada dentro del mercado global. La penetración promedio en América Latina ronda el 3% del PIB y el gasto per cápita en seguros continúa rezagado frente a otras regiones.

Vistos en perspectiva, estas cifras confirman progreso, pero también reflejan el reto estructural más importante de nuestra industria: la brecha de protección. Diversas estimaciones señalan que el potencial de aseguramiento en América Latina podría ser varias veces el tamaño actual del mercado. En términos prácticos, esto implica que millones de personas y empresas enfrentan riesgos relevantes sin respaldo financiero suficiente. Y cuando ese respaldo no existe, el resultado es conocido: pérdida de patrimonio, interrupción de ingresos, endeudamiento y mayor presión sobre las finanzas públicas.

Parte de esta brecha se explica por el contexto regional. América Latina opera en un entorno de crecimiento moderado, volatilidad recurrente y restricciones fiscales. La recuperación no ha sido homogénea, y en varios países persisten condiciones financieras exigentes para hogares y empresas. Para el sector asegurador, esto se traduce en sensibilidad del consumidor al precio, presiones de costo y un desafío permanente: ampliar la cobertura sin comprometer la disciplina técnica.

A esto se suman cambios demográficos y sociales que redefinen la demanda: envejecimiento paulatino, necesidades crecientes de salud y ahorro para el retiro, y una informalidad que limita el acceso a esquemas tradicionales. En este punto, el seguro tiene una responsabilidad evidente: diseñar soluciones viables para distintos segmentos de ingreso y ocupación, con productos más simples, claros y pertinentes.

La digitalización y la innovación son, probablemente, los aceleradores más relevantes de esta etapa. Hoy la inteligencia artificial, el análisis predictivo y el aprendizaje automático ya están transformando la suscripción, la detección del fraude y el manejo de las reclamaciones. Su valor no está solo en automatizar procesos, sino en mejorar decisiones, reducir tiempos y elevar la experiencia del asegurado. En una región donde los costos de distribución siguen siendo altos y la cobertura es desigual, la tecnología puede ser un facilitador real de acceso: seguros embebidos, microseguros, productos modulares y modelos más flexibles. Pero la innovación requiere bases sólidas: gobierno de datos, ciberseguridad y protección al consumidor.

Otro tema ineludible es el cambio climático. Los fenómenos extremos elevan pérdidas, tensionan el reaseguro y obligan a revisar supuestos técnicos. Más allá de la discusión conceptual, el riesgo climático ya está en la agenda financiera y operativa. América Latina debe acelerar el desarrollo de soluciones que fortalezcan resiliencia: seguros paramétricos, esquemas público-privados, coberturas agrícolas y pecuarias, protección de infraestructura crítica e incentivos a la prevención y reducción del riesgo.

En paralelo, la regulación cumple un papel determinante. Desde la experiencia supervisora, una premisa se mantiene vigente: no hay inclusión sin solvencia, y no hay solvencia sin requerimientos acordes al riesgo, buen gobierno corporativo y una administración integral de riesgos. La evolución hacia marcos basados en riesgos ha sido esencial para fortalecer la estabilidad del sistema y proteger al asegurado. El reto hacia adelante es mantener el equilibrio: supervisión prudencial sólida, con espacio para la innovación y condiciones que promuevan una competencia sana y efectiva.

El sector asegurador en América Latina tiene condiciones para crecer, pero crecer exige productividad, innovación, disciplina técnica y una agenda coordinada con autoridades y actores relevantes. Y, sobre todo, requiere mantenerse enfocados: cerrar la brecha de protección es una necesidad económica y social.

En esa ruta, el diagnóstico internacional es consistente. De acuerdo con estimaciones de la Global Federation of Insurance Associations (GFIA)2, las brechas más relevantes para América Latina se concentran en pensiones, salud, riesgos cibernéticos y desastres naturales. Esta lectura marca una hoja de ruta clara: fortalecer el ahorro para el retiro; ampliar el acceso a soluciones de salud sostenibles; acelerar capacidades de resiliencia digital; y construir esquemas de transferencia de riesgos ante eventos catastróficos, con un mayor énfasis en prevención.

El reto es grande, pero también lo es la oportunidad. Si industria, supervisores y gobiernos avanzamos con soluciones viables, datos y evidencia, podremos ampliar la protección sin comprometer solvencia ni competencia. En un entorno de presiones macroeconómicas, transformación tecnológica y riesgos climáticos, el seguro no puede ser un actor pasivo. Debe ser una herramienta concreta de estabilidad y desarrollo. La transformación no es opcional: es la condición para que el seguro cumpla su función esencial, que es proteger y responder cuando más se necesita.

Norma Alicia Rosas Rodríguez
Directora General de AMIS Perspectivas del Sector Asegurador

  1.  Mapfre Economics. El mercado asegurador latinoamericano en 2024. ↩︎
  2. GFIA. Global protection gaps and recommendations for bridging them. March 2023 ↩︎